La Inteligencia Artificial hace referencia a un conjunto de tecnologías inspiradoras de profundos cambios y transformaciones en las organizaciones que tendrán un impacto creciente durante los próximos años en la gobernanza del Sector Público. Durante el XXIV Congreso del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), celebrado en Buenos Aires en noviembre de 2019, se aprobó una declaración final en la que se mencionaba por primera vez las oportunidades asociadas a la Inteligencia Artificial en el Sector Público de los países de la región. Sin embargo, los desafíos ligados a la aplicación de la Inteligencia Artificial y los algoritmos en el ámbito de las administraciones públicas tienen mucho que ver con elementos de éticos y de gobernanza todavía poco explorados.

La Inteligencia Artificial ha entrado de lleno en la agenda gubernamental de la mano de diferentes instancias internacionales. La Organización Mundial de las Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés), dependiente de las Naciones Unidas, ha indicado que la Inteligencia Artificial es un tipo de tecnología que puede ser central para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a través de la capitalización de las cantidades de datos sin precedentes generadas en torno a diferentes áreas de actividad humana, incluyendo la salud, educación comercio, comunicaciones, migraciones, etc. En este sentido, se plantea como lema una Inteligencia Artificical para el Bien, dentro del marco de los ODS.