La finalidad del Curso es ofrecer metodologías que mejoren las capacidades de los participantes y dar cumplimiento eficaz a las previsiones contenidas el Consenso de Guatemala aprobado en la XVIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Administración Pública y Reforma del Estado en Ciudad de La Antigua, Guatemala, el 27 de julio de 2018. En este Consenso se aboga por el intercambio de experiencias y buenas prácticas, así como por la cooperación entre los países iberoamericanos en materia de Administración Pública con el fin de implementar e impulsar la Agenda 2030.

El objetivo general del Curso es introducir a los directivos y pre-directivos iberoamericanos, desde un enfoque práctico, en las buenas prácticas y experiencias que se están realizando en la región sobre la Agenda 2030 y los ODS con el fin de que, en su debido contexto, identifiquen las acciones, adopten medidas y alianzas estratégicas y utilicen las herramientas innovadoras, destacando entre ellas las digitales, para la implementación de los ODS en su ámbito de trabajo.


Curso practico para los miembros del CLAD

La Inteligencia Artificial hace referencia a un conjunto de tecnologías inspiradoras de profundos cambios y transformaciones en las organizaciones que tendrán un impacto creciente durante los próximos años en la gobernanza del Sector Público. Durante el XXIV Congreso del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), celebrado en Buenos Aires en noviembre de 2019, se aprobó una declaración final en la que se mencionaba por primera vez las oportunidades asociadas a la Inteligencia Artificial en el Sector Público de los países de la región. Sin embargo, los desafíos ligados a la aplicación de la Inteligencia Artificial y los algoritmos en el ámbito de las administraciones públicas tienen mucho que ver con elementos de éticos y de gobernanza todavía poco explorados.

La Inteligencia Artificial ha entrado de lleno en la agenda gubernamental de la mano de diferentes instancias internacionales. La Organización Mundial de las Telecomunicaciones (ITU por sus siglas en inglés), dependiente de las Naciones Unidas, ha indicado que la Inteligencia Artificial es un tipo de tecnología que puede ser central para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a través de la capitalización de las cantidades de datos sin precedentes generadas en torno a diferentes áreas de actividad humana, incluyendo la salud, educación comercio, comunicaciones, migraciones, etc. En este sentido, se plantea como lema una Inteligencia Artificical para el Bien, dentro del marco de los ODS.


Los gobiernos y las organizaciones públicas enfrentan hoy numerosos desafíos. Estos retos, vinculados a lo que ha dado en llamarse la sociedad exponencial (Oszlak 2019), se caracterizan por la vertiginosidad de los cambios, la vinculación en redes, la digitalización y el desarrollo tecnológico, la transformación de la economía y del empleo, la pobreza y fragmentación creciente, la sostenibilidad, entre otros. Este contexto, al decir de Carles Ramio está poniendo en duda no sólo las capacidades públicas para afrontarlo y producir políticas de calidad sino la propia capacidad de supervivencia de los estados.

Esto pone el foco en la innovación pública, la necesidad y capacidades para producir innovación. Si todo cambia y de un modo vertiginoso, ¿podrían las organizaciones públicas no cambiar? ¿Pueden ser capaces haciendo lo mismo que siempre? ¿siguiendo las mismas normas, rutinas y prestando los mismos servicios?. La necesidad de innovación pública se constituye en un tema central y estratégico. Las iniciativas de gobierno abierto, y sobre todo los laboratorios han contribuido significativamente en este sentido. Sin embargo, es posible reconocer trabajos relevantes y múltiples iniciativas de innovación a nivel internacional ya desde los 90. Esto sin que se verificaran resultados innovadores sostenidos y menos aún la concreción de un entorno innovador en el sector público. Es interesante en este sentido el artículo de Oszlak de 2003 ¿Escasez de recursos o escasez de innovación?: la reforma estatal argentina en las últimas dos décadas.

En la actualidad es tema central de agenda de organismos internacionales, como la OCDE, la OGP, el CLAD en América Latina, y de múltiples foros y redes de debate. El CLAD, en la Carta Iberoamericana del Gobierno Abierto de 2016 plantea la necesidad de “promover nuevos enfoques, metodologías y prácticas para potenciar y fortalecer la innovación al interior de las instituciones públicas y favorecer la colaboración con otros actores de la sociedad, el sector privado, las organizaciones del tercer sector, entre otros. Esto supone reconocer las capacidades disponibles en la propia sociedad y los beneficios que estos pueden aportar en el diseño e implementación de políticas públicas, dejando atrás el enfoque de una ciudadanía receptora pasiva de acciones institucionales, para convertirse en protagonista y productora de sus propias soluciones.”


El curso se vincula con el área temática No. 6 "Innovación en la Administración Pública" y No. 11 "Gobierno y/o Estado Abierto" del Programa Académico Regional 2019-2020 de la #EscuelaCLAD.El curso se vincula con los objetivos No. 16 "Promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas” de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030 de las Naciones Unidas

 


El gobierno abierto se ha posicionado en la última década como el nuevo paradigma dominante en materia de gobernanza y reforma del Estado. Aunque no es una filosofía genuinamente nueva, su relevancia en el discurso y la agenda política internacional escaló tras el ascenso al gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama (2009), y la creación en 2011 de la Alianza de Gobierno Abierto (OGP, por sus siglas en inglés), iniciativa original de ocho países que actualmente reúne a 79 gobiernos nacionales y 20 subnacionales, además de múltiples organizaciones de la sociedad civil y miembros de la comunidad de donantes.

Iberoamérica ha sido la región más entusiasta y activa en la agenda de gobierno abierto. La región posee la mayor proporción de países afiliados a la OGP, incluyendo a varios “pioneros” que actualmente desarrollan su cuarto plan de acción. En este marco, han proliferado compromisos e iniciativas que trascienden a los ejecutivos nacionales e incluyen a los poderes legislativos y judiciales, los gobiernos subnacionales, las autoridades electorales y la sociedad civil. Además, varios organismos regionales han adoptado una posición de liderazgo en la promoción de esta agenda, entre los que destacan el CLAD, el BID, la OEA y CAF. La Carta Iberoamericana de Gobierno Abierto (2016), aprobada por los jefes de Estado y gobierno iberoamericanos, constituye un instrumento de referencia de este impulso regional.

Los beneficios atribuidos a las iniciativas de gobierno abierto son muchos y están universalmente aceptados. Diferentes autores han hecho referencia al hecho de que un gobierno abierto da lugar a procesos de toma de decisiones más efectivos, protege contra la corrupción, permite el escrutinio público y promueve la confianza de los ciudadanos en el gobierno. A pesar de estas importantes ventajas, la puesta en marcha de iniciativas de gobierno abierto no resulta fácil. Los diferentes significados que adquiere el concepto en distintos contextos, la falta de estrategia, la focalización en la apertura de datos como iniciativa estrella en este campo son sólo algunos de los factores que condicionan su pleno desarrollo. Pero es que, además, el gobierno abierto debe ir de la mano de una necesaria transformación interna de las administraciones públicas que debe pasar por el trabajo colaborativo y transversal y por una cultura de apertura que no siempre es sencilla de conseguir y difundir.

 

El curso se vincula con el área temática No. 6 "Innovación en la Administración Pública" y No. 11 "Gobierno y/o Estado Abierto" del Programa Académico Regional 2019-2020 de la #EscuelaCLAD.El curso se vincula con los objetivos No. 16 "Promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas” de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030 de las Naciones Unidas